Vol. 16 (2) julio – diciembre del 2026
proposes viewing conceptual incorporation as a continuum ranging from mere
terminological mention to formal operationalization. This proposal contributes to the
methodological discussion on the integration of complexity science across
disciplinary fields without introducing specific indicators or evaluation instruments,
which will be developed in future work.
Keywords: complexity sciences; scientific methodology; conceptual
operationalization; interdisciplinarity; philosophy of science; natural sciences;
engineering.
INTRODUCCIÓN
Durante las últimas décadas, las ciencias de la complejidad se han
consolidado como un campo de investigación en multiples disciplinas capaces de
abordar fenómenos caracterizados por interacciones múltiples, no linealidad,
emergencia de propiedades colectivas, organización multiescalar y adaptación
dinámica (Holland, 1992; Bar-Yam, 1997; Levin, 1998). Su influencia se extiende
actualmente a dominios tan diversos como la ecología, la biología evolutiva, las cien-
cias cognitivas, la economía, la salud pública, la educación, las ciencias sociales e
incluso en áreas como el marketing (Holbrook 2003; Maldonado, 2020).
Como consecuencia, conceptos originalmente desarrollados dentro de las
ciencias de la complejidad aparecen cada vez con mayor frecuencia en artículos
científicos, programas académicos, proyectos de investigación y documentos de po-
lítica pública. Sin embargo, esta expansión conceptual plantea una cuestión que
permanece relativamente poco explorada: ¿cómo determinar cuándo un concepto
proveniente de las ciencias de la complejidad ha sido efectivamente incorporado a
una investigación?
La pregunta resulta relevante porque la presencia de un concepto dentro de
un texto científico no garantiza necesariamente que dicho concepto participe
activamente en la construcción del conocimiento. Un término puede ser mencionado
como parte del contexto teórico de una investigación sin afectar el diseño
metodológico, la formulación de hipótesis, la selección de variables o la interpreta-
ción de resultados. Desde esta perspectiva, la creciente difusión del lenguaje de la
complejidad obliga a distinguir entre la circulación de conceptos y su incorporación
efectiva dentro de las prácticas científicas.
No obstante, los estudios bibliométricos disponibles no han abordado esta
distinción de manera sistemática. Las investigaciones que rastrean la presencia de
terminología de complejidad en grandes corpus científicos, como los análisis de
co-ocurrencia de palabras clave realizados sobre bases de datos (Araújo et al, 2023),
documentan el crecimiento cuantitativo de dichos términos a lo largo del tiempo y
entre disciplinas. No existe un estudio bibliométrico que identifique, dentro de la
literatura científica, cuándo un concepto de la complejidad participa efectivamente
en la construcción metodológica de una investigación, orientando el diseño, el
modelado y el análisis, ni cuándo opera únicamente como recurso retórico o metá-
fora narrativa. Esta ausencia impide valorar con rigor el grado real de penetración
epistemológica o cambio de paradigma hacia las ciencias de la complejidad en la
práctica investigativa, más allá de su creciente visibilidad léxica.