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ARTÍCULO DE REFLEXIÓN
Vol. 11 Núm. 15 (2025)
https://doi.org/10.21789/24223158.2230
TECNOLOGÍA PARA LA COEXISTENCIA. BIODISEÑO
MICELAR DESDE EL ENFOQUE ASTX-MESH
TECHNOLOGY FOR COEXISTENCE: MICELLAR BIODESIGN BASED ON THE
ASTX-MESH APPROAC H
Sebastián López Ospina
Candidato a doctor en Diseño, Arte y Ciencia, Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, Colombia
https://orcid.org/0000-0002-5292-0015
sebastian.lopezo@utadeo.edu.co
Sugerencia de citación: López Ospina, Sebastián. Tecnología para la coexistencia, Biodiseño micelar desde el enfoque
ASTX-MESH. La Tadeo Dearte 11, no 15, 2025, 1-16. https://doi.org/10.21789/24223158.2230
Resumen
El presente artículo toma como punto de reflexión el origen y prefijo bio, en el biodiseño, para indagar
sobre el entendimiento de este campo de conocimiento por el concepto de la vida y la necesidad de construir
caminos que permitan avanzar en cuestión teórica y de un método capaz de unificar dicho proceder. Para ello,
toma como referencia las fronteras de conocimiento establecidas por distintos autores, en las cuales se explica
mo el biodiseño relaciona bajo intereses particulares, mientras que debería realizar las conexiones desde una
postura mucho más biocéntrica y, en efecto, rizomática para el abordaje de problemas complejos que no solo son
temas técnicos, sino éticos, filosóficos y, en consecuencia, de coexistencia.
El espacio que permite hacer esta acotación se asume como tecnologías para la coexistencia, a partir de
la inclusión de un enfoque ASTX, el cual reúne al diseño, el arte y la ciencia en un enmarañamiento teórico que
requiere de un método para lograr la consistencia suficiente y propone un giro desde un pensamiento micelar.
El escrito finaliza con una serie de reflexiones orientadas tanto por el pensamiento, como el acto del biodiseño,
y preguntando por sus límites y posibilidades en un mundo que cada vez más resuelve sus problemas por
intereses particulares y no desde una relación para la creación, como consigna que permite enriquecer tanto el
campo académico, como la apertura de nuevas conversaciones.
Palabras clave: Pensamiento micelar; Biodiseño; Agencia; Epistemología; Arte.
Abstract
This article takes as its point of reflection the origin and prefix “bio” in biodesign, thereby enabling an
exploration of how this field of knowledge is shaped by the concept of life and the need to forge paths that advance
theoretical inquiry and develop a methodology capable of unifying this approach.
To this end, it draws on the boundaries of knowledge established by various authors, explaining how
biodesign relates to specific interests, whereas it should instead make connections from a much more biocentric
and, in effect, rhizomatic perspective to address complex problems that are not merely technical but also ethical,
philosophical, and, consequently, concerns of coexistence.
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The space that allows for this observation defines it as technologies for coexistence, based on the
inclusion of an ASTX approach, which brings together design, art, and science in a theoretical entanglement that
requires a method to achieve sufficient consistency and proposes a shift toward micellar thinking.
The text concludes with a series of reflections guided by both the thought and the practice of biodesign,
questioning its limits and possibilities in a world that increasingly solves its problems through particular
interests rather than through a relationship oriented toward creation a principle that enriches both the academic
field and the opening of new conversations.
Keywords: Micellar thinking; Biodesign; Agency; Epistemology; Art.
Introducción
El biodiseño como campo de conocimiento de naturaleza interdisciplinar presenta una serie de
oportunidades para indagar sobre su enfoque, origen y uso del prefijo bio, dentro del cual se
marcan límites y relaciones entre distintas disciplinas, las cuales buscan mejorar sus procesos a
partir de la conexión que poseen entre sus objetivos compartidos. Antes de abordar esta cuestión
nos debemos preguntar: ¿qué entiende el biodiseño por el concepto vida?, ya que acompaña su
nombre y le da un sentido que, en algunos casos, presenta reducciones sustanciales al campo de
sintetizar materiales orientados a la sostenibilidad.
De tal modo, es importante iniciar una reflexión por la definición de este concepto y su
estrecha cercanía con los sistemas que definen su cuerpo teórico y filosófico. Comprender que la
vida es consecuencia y resultado de las asociaciones de organismos interesados en compartir su
existencia desterritorializa la idea de una capacidad solamente de adaptabilidad o intereses
individuales, lo cual otorga un camino claro del porqué es posible hablar de coexistencia en el
seno de su definición más cercana.
Lo anterior permite introducir la idea de estética como la unidad que sostiene en vínculo
el campo de la naturaleza y la cultura, la cual es indispensable para que el diseño, las artes y las
ciencias tomen como referente, guía y método el sistema de asociaciones, entretejiendo la
tecnología como plataforma de pensamiento capaz de traducir y ser traducida desde las distintas
perspectivas que comprenden el acto del biodiseño.
A esto se le suma un enfoque interesado en aportar al acto de biodiseño mucho más
sensible y orientado a fortalecer relaciones de tipo interespecies: el ASTX. El ASTX toma referencia
de la bermuda cuadrilateral de John Maeda y lo convierte en una triada entre agentes (actores
tecnológicos), especies y su experiencia, para la elaboración de obras de tipo procesual,
representación e información y exploraciones poéticas mediadas por el acto creativo que
caracteriza a las disciplinas involucradas.
Para que lo descrito anteriormente pueda incubarse y madurar en una arista de
pensamiento novedosa y que propone un método de aproximación se delega la teoría del Mesh
de Tim Ingold, como contenedor en el que, de manera rizomática, se establecen rutas de acceso
para abordar problemas de manera irreductible. Su representación más cercana es la capacidad
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micelar de los hongos, una manera de hilvanar la consistencia teórica suficiente para plantear
un giro de impacto a la frontera de conocimiento conjunta para abordar.
El escrito se ha estructurado en tres secciones que permiten abordar los temas
mencionados. En primer lugar, el texto aborda el biodiseño como espacio de encuentro y relación
con la tecnología, lo que permite tomar un camino conceptual desde el análisis del prefijo bio.
En segundo lugar, el artículo indaga acerca de cómo esta disciplina opera dentro de un campo
estético en cuanto a la representación, métodos e inclusión de nuevas tecnologías, como el caso
de agentes cuya agencia tiene un espacio importante dentro del proceso. Finalmente, el escrito
sitúa la postura de un biodiseño desde un enfoque micelar que permite recoger una serie de
reflexiones interesadas tanto en el concepto, como en su práctica creativa con actores humanos
y no humanos, planteando una postura crítica con miras a problematizar la idea de futuro e
inclusión que permita alcanzar una coexistencia.
El biodiseño como terreno de encuentro para la tecnología, la creación y la
vida
El biodiseño como campo interesado en la inclusión de seres vivos con los procesos de
creación
1
posee una trayectoria rica e interesante en relación con el diseño, el arte y la ciencia.
Como punto de inicio se pueden tomar los primeros esbozos y reflexiones que brindó el poeta
Johann Wolfgang von Goethe en su célebre obra La metamorfosis de las plantas en el siglo XVIII.
La obra en sí no corresponde al biodiseño; no obstante, permite develar las relaciones descritas
al ver en la naturaleza una escenografía rica en inspiraciones literarias, sensibles y capaces de ser
captadas por la veracidad del trazo artístico con fines científicos.
Es importante resaltar que esta disciplina se encuentra constituida por un complejo
entramado de posibilidades, en las que la imitación de los sistemas vivos puede ir más allá de la
denominada biomímesis, concepto desarrollado por la investigadora Janine Benyus
2
, quien ha
elaborado un camino orientado al avance científico dentro de marcos éticos en la manipulación
de las especies (ver tabla 1). La experimentación, tal como la muestra Goethe, tiene también
tintes artísticos, en los cuales la obra puede informar, conmover y transmitir sensaciones como
si se tratara de una belleza inherente en los datos expuestos.
Tabla 1. Tres enfoques del concepto biomímesis.
La naturaleza como modelo
La naturaleza como estándar
para la innovación
La naturaleza como guía
Imitación de la naturaleza para el
estudio de estructuras y procesos
que contribuye a la dimensión
humana.
Inspira los procesos de innovación
bajo un enfoque evolutivo y ecológico.
Aproximación que sugiere una
valoración más sensible y consciente
frente a prácticas extractivistas de
recursos naturales.
Fuente: Adaptado de Benyus, Biomimicry, 13.
En la actualidad, el biodiseño ha avanzado gracias a los tres enfoques que presenta la
tabla 1. El biodiseño ha implementado en su núcleo teórico y práctico la mirada de la naturaleza
1
William Myers, Bio Design: Nature + Science + Creativity (The Museum of Modern Art, 2018).
2
Janine Benyus, Biomimicry: Innovation Inspired by Nature (HarperCollins Publishers INC, 2002).
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como modelo para homologar materiales (por ejemplo, en campos como la construcción) y para
la innovación (especialmente en la arquitectura
3
), desde una mirada orientada a la
sostenibilidad. Una condición interesante para los procesos de creación es procurar continuar
con una imitación de los sistemas vivos, así como reconocer aproximaciones sensibles que
aseguren el bienestar de los involucrados en el proyecto de diseño.
Las fronteras en las que opera el campo de conocimiento, al ser tan variadas, no le
permiten tener una identidad anclada a un método en específico, lo que despierta su interés. Por
ello, desde el enfoque interdisciplinar se aborda en búsqueda de enriquecer la conversación sobre
el avance de tópicos que reúnan la coexistencia, el territorio, el desarrollo de materiales, la
sostenibilidad, la tecnología, la técnica, los sistemas interactivos, los cultivos e, inclusive, la
misma bioética, solo por nombrar algunas. Para ilustrar el punto anterior, se presenta la figura
1 con el fin de identificar cómo el prefijo bio
4
viaja a través de una bermuda cuadrilateral
5
, la cual
establece un mapa de navegación sobre el término y sus respectivas relaciones.
3
David Andréen y Ana Goidea, “Principles of biological design as a model for biodesign and biofabrication in
architecture”, Architecture, Structures and Construction 2, no. 4 (2022): https://doi.org/10.1007/s44150-022-
00049-6
4
El prefijo bio tiene su devenir desde el pensamiento griego clásico aristotélico, en el cual se emplea como una
forma específica para comprender la vida, como los organismos y las especies, o inclusive para relacionar
sistemas vivos y sus funciones con el entendimiento humano.
5
John Maeda, The Laws of Simplicity (The MIT Press, 2020).
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5
Figura 1. Fronteras conceptuales del concepto biodiseño
Fuente: Kapsali, Veronika. “Method of mapping interdisciplinary research and practice at the intersection of biology and
design”. En DRS2022: Bilbao, editado por Lockton, D., Lenzi, S., Hekkert, P., Oak, A., Sádaba, J. y Lloyd, P. DRS Digital
Library, 2022. https://doi.org/10.21606/drs.2022.150
De este modo, el prefijo se integra al interior de la circunferencia con distintos campos
de conocimiento acordes con las necesidades e intereses expuestas fuera del espacio delimitado,
pero atraídas de igual manera por categorías más grandes que permiten observar, por ejemplo,
mo las artes y las humanidades encuentran un punto de referencia con la bioingeniería y se
proyectan hacia el campo médico y la salud.
¿Qué entiende el biodiseño por vida?
Una de las cuestiones que emergen del gráfico y en relación con el ejemplo de Goethe es
¿qué es la vida? Una pregunta a la cual este escrito no puede responder, sino que dará un giro
sobre la misma con el fin de integrar las relaciones expuestas y plantear un punto de vista.
La vida como cuestionamiento inspira y converge en múltiples aristas, capaces de
articular caminos susceptibles de ser representados de distintas maneras. Evidenciar una
solución única desvirtúa la acción de participación que quiere exponerse para el campo del
biodiseño, pensando las múltiples posibilidades que trae la diferencia y privilegiando un variado
repertorio de definiciones.
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Lynn Margulis y Dorion Sagan
6
consideran que la pregunta debe estar formulada por las
relaciones, más no por su esencia, pues es indivisible al ser. Los seres vivos no se encuentran
orientados exclusivamente a una competencia por la adaptabilidad del más idóneo; por lo
contrario, al hablar de la vida como relación se propone una cooperación para alcanzar la
supervivencia (simbiogénesis), pues los organismos que sostienen sus respectivos entornos
tienden a la codependencia, vista como un complejo entramado de relaciones donde subsiste eso
llamado vida
7
.
Lo anterior es fundamental para introducir el concepto de coexistencia como una esfera
de relaciones en la cual el territorio, las especies y sobre todo la visión a futuro que tienen los
seres humanos contemplan como inseparable la composición de estos actores de manera
interespecie
8
. Queda claro que no es posible pensar en acciones orientadas a la sostenibilidad si
no se tiene en cuenta las respectivas codependencias que emergen de dicho entramado, lo cual
es conocido comúnmente como mesh.
Si se tiene presente que el prefijo bio en el diseño acude a ver en la vida un sistema de
relaciones, es posible ver en el diseño un acto humano que se nutre de este concepto y conecta
con la cultura, en la cual se refleja para alcanzar estadios de creación. En este sentido, el
biodiseño se puede tomar como una disciplina interesada en la constante experimentación
científica, que permite la apertura de una mirada artística y hace su síntesis desde la relación
para la creación, pues está intrínseca en su campo la sutil poética que rodea el sentir, incluir,
derivar y converger en soluciones y/o alternativas sobre situaciones que reúnen a las especies, el
territorio y su experiencia. De tal modo, el vínculo que atañe estos elementos al campo de
conocimiento en mención es de carácter estético, natural y cultural.
Estética, unidad cultural-natural para la creación
El mundo y su representación acuden al campo estético a menudo para alimentar los
actos poéticos que resultan de este contacto. Artistas y diseñadores encausan esfuerzos con
intereses heterogéneos para cumplir sus metas respectivas, ya sea por el objeto susceptible de
ver en el contexto, una idea que debe manifestarse desde una voz propia o un dispositivo
interesado en exponer relaciones de poder y posibles cambios a catalizar por un bien mayor
9
.
Independientemente del resultado, este no debe distraer la mirada de un estado fundamental en
dicho camino: el proceso, cuyos métodos son tan amplios que pretenden refinar la respuesta
desde un marco de pensamiento no lineal, siempre atento de su alrededor y de la inclusión de
otros elementos disciplinares fundamentales para asegurar una respuesta acorde con el objetivo.
De hecho, si se mira la inclusión de la estética no como un fin o un medio, sino como un
agente, se puede determinar que la dimensión técnica la naturaly social que alberga un
producto de biodiseñono puede ser tomada de manera aislada y medida por un aspecto de
calidad o un eufemismo de lo bello, ni siquiera por la minucia que contiene el color, la forma o
6
Lynn Margulis y Dorion Sagan, ¿Qué es la vida? (Tusquets editores, 1996), 20.
7
Fritjof Capra y Pier Luigi Luisi, The Systems View of Life: A Unifying Vision (Cambridge University Press,
2016).
8
Martin Tironi y Pablo Hermansen, “Prototipando la coexistencia: Diseños para futuros interespecie”, ARQ
(Santiago), no. 106 (2020): https://doi.org/10.4067/S0717-69962020000300038
9
Giorgio Agamben, “¿Qué es un dispositivo?”, Sociológica 26, no. 73 (2011):
http://www.sociologicamexico.azc.uam.mx/index.php/Sociologica/article/view/112
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7
textura; por lo contrario, es un sistema indivisible cuya visión es necesariamente política para
hacer parte del mundo en el que se encuentra inmerso
10
.
Este aparato estético posee mayor injerencia en las decisiones de función, forma y
sentido de lo que se logra captar a simple vista, puesto que no se habla de tomar la naturaleza
como metáfora
11
, mediada por instrucciones de proximidad, pero tampoco es un artefacto que
lee exclusivamente datos medioambientales; en su intersticio recae la noción de biodiseño en el
que la idea de híbrido permite extender un puente entre lo vivo, el agente, el territorio y las
especies.
Con fines de ilustrar a profundidad la idea descrita anteriormente, la tabla 2 permite
identificar las distintas miradas que se tienen sobre el biodiseño, que a su vez responden a una
noción que reúne intereses y aspectos distintivos.
Tabla 2. Definiciones del biodiseño
Autor
Postura teórica
Aspectos distintivos
Thomas Bratranek
Estética del mundo vegetal
Reconocimiento de la influencia de la
estética natural en el arte.
Josef Velenovsfky
Filosofía de la naturaleza
Consideraciones de la estética en la
evolución.
Otto Schmitt
Biomímesis
Imitación de la forma, organización y
soluciones de la naturaleza.
Edoardo Kac
Concepto de bioarte
Material orgánico viviente como parte de
la técnica artista.
Jeanine Benyus
Filosofía de la biomímesis
Naturaleza como modelo, medida y
mentor.
Barbero y Toso
Diseño sistémico
Imitar la complejidad de los ecosistemas
en los sistemas industriales.
Christina Cogdell
Integración de seres vivos en el
diseño
Incorporar el concepto de bioarte como
prototipo para el diseño.
William Myers
Concepto biodiseño
Enfatiza el aspecto del biodiseño que
incorpora los seres vivos en el proceso de
diseño.
William Myers
Incorporación de organismos
vivos para mejorar el
desempeño ecológico.
Subraya que el biodiseño va más allá que
otras aproximaciones biológicas del
diseño.
Carole Collet
Biomaterialidad futura
Diseñar junto con seres vivos para una
transición hacia un futuro sustentable.
Melkozernov y
Sorensen
Biofabricación
Unión del biodiseño con la fabricación
digital.
Fuente: Adaptado de Molina, David y María del Carmen Monroy. “Origen y concepto de Biodiseño. Legado de Arquitectura
y Diseño 17, no. 31 (2022): 11522.
En síntesis, la tabla 2 permite reconocer distintas posturas sobre el concepto según el
área de experticia y la experimentación con la naturaleza. Sin embargo, tres elementos distintivos
se mantienen contingentes: diseño, arte y ciencia; dentro de un marco teórico que permite
unificar el conocimiento sirviendo como lente que enriquece la participación interdisciplinar en
la deriva compleja que supone tejer relaciones de tipo lineal y no lineal
12
, pues el sentido de la
10
Jean-Louis Déotte, ¿Qué es un aparato estético? (Metales Pesados, 2013).
11
Christa Sommerer et al., Christa Sommerer y Laurent Mignonneau: Interactive Art Research (Springer,
2009).
12
Felipe César Londoño y Adriana Gómez Alzate, Diseño-arte-ciencia: perspectivas transdisciplinares en
ámbitos de la formación doctoral”, La Tadeo Dearte 9, no. 12 (2024): https://doi.org/10.21789/24223158.2105
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deriva solo haya su cause al ver en esta coalición un trabajo dirigido por la experiencia estética
que sujeta los lazos que mantienen la cohesión teórica y práctica del asunto de biodiseño.
Sobre esto, es importante recalcar que dicha experiencia es de orden relacional, en la cual
la obra, producto o experimento se argumenta con la inclusión del contexto donde desea
mostrarse y generar impacto
13
. Este lugar se beneficia de la idea de híbrido, pues, como se ha
declarado con anterioridad, los dispositivos producidos informan, exponen, performan y se
fusionan con un espacio que reúne lo cultural y lo natural, dando un giro innovador al proceso
creativo que precede su aparición, como si se tratara de un fenómeno que reúne el cuerpo, el
sentir y su enmarañamiento (mesh) para la articulación de caminos posibles y sensibles al
interior de la esfera que contiene la vida misma.
En suma, se habla de una epistemoestésis, en la cual se integra la sensibilidad corporal,
emocional y afectiva
14
, un complejo entramado donde el contacto con el mundo y su percepción
por medio de los sentidos conduce el sentido del fenómeno vivido. Así, junto a la tecnología
enrutada hacia la promoción de una política de la coexistencia, la epistemoestésis permite
entender mejor el rol de las especies como parte del proyecto de biodiseño y cómo se entrelazan
bajo los intereses que construyen en comunidad con el sistema que habitan y delegan sus
respectivas correspondencias. Queda, sin embargo, una duda, y recae en la posibilidad de hablar
de una autopoiesis en el seno de dicha esfera, pero ese tema queda a discusión para un próximo
ensayo.
Agente, especies y territorio: tres actores unidos por la experiencia
Al interior de este enmarañamiento se hallan tres actores sujetos por el concepto de
experiencia, reconociéndola como un acontecimiento efímero que involucra un espacio y un
lugar donde el contexto se desenvuelve
15
. El contexto es un espacio donde se reúnen distintos
actores, situaciones y actividades que dan forma a su involucramiento sobre un mismo
fenómeno. Asimismo, dentro de los actores es posible incluir a la tecnología, reconociéndola
como un participante que no solo calcula o permite la eficiencia, sino que trae consigo armonía
y resonancia
16
con las constelaciones vivas que componen la ecología del biodiseño.
De hecho, la tecnología trae consigo decisiones morales y políticas en su uso que no solo
competen al ser humano, como si se tratara de una negociación que invita al involucramiento
tríadico entre especies, territorio y pensamiento tecnológico con fines filosóficos y prácticos.
Sobre esta misma línea, es posible afirmar que hay una sofisticación sensible que reúne una idea
de microcosmos que le compete a las especies y enriquece su camino en la toma de dichas
decisiones, pues el objeto biodiseñado puede verse, sentirse y entenderse desde el conjunto de
colaboradores descritos.
13
Nicolas Bourriaud, Estética Relacional (Adriana Hidalgo Editora, 2008).
14
Omar Giraldo e Ingrid Toro, Afectividad ambiental: sensibilidad, empatía, estéticas del habitar
(Universidad Veracruzana, 2020).
15
Froukje Sleeswijk Visser et al., “Contextmapping: experiences from practice”. CoDesign 1, no. 2 (2005): 121,
https://doi.org/10.1080/15710880500135987
16
Yuk Hui, Art and Cosmotechnics (University of Minnesota Press, 2021).
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
9
En la arista del entendimiento se hace énfasis en cómo las agencias que desprenden los
agentes especies y tecnológico brillan por su comunión en el territorio, pues dicha experiencia
estética natural-cultural se extiende por el sistema que alberga su relacionamiento
17
no desde un
punto de inicio específico, sino que se da por el encadenamiento de sucesos que convergen con
elementos comunes, denominados encuentros, donde su heterogeneidad es capaz de
desterritorializarse y abrir nuevas posibilidades para hallar caminos antes no vistos, como si se
tratara de una propiedad rizomática que enuncia el descubrimiento, pero no determina su
aplicación, cual brújula que permite navegar en problemas complejos de múltiple
convergencia
18
.
El Rizoma se propone como un enfoque que invita a ver el mundo desde su diferencia
por medio de líneas dedicadas a la conexión de caminos, los cuales son susceptibles de
encontrarse en algún punto. No le interesa el origen y el final, pues esta estructura puede
romperse o cambiar dejando que aquel que la atraviesa logre una errancia continua que
transforma su ser, involucrando su percepción del mundo por medio de interacciones producto
de las relaciones que se le muestran en el andar. Esto produce en el camino y el sujeto una
multiplicidad, un evento del cual emergen nodos asociados desde sus diferencias o miradas
heterogéneas que muestran una idea de la realidad a manera de perspectivas. En dichas miradas
se establecen nodos, que permiten una disrupción asignificante, la cual ejerce una
desterritorialización del cuerpo en relación con el contexto.
Para producir, crear, fabricar o tener acción dentro de dicho sistema (el rizoma) se
construye un mapa, el cual evita la reproducción: no hay calcomanía de los eventos, solamente
deja en visto el recorrido de manera no lineal. Aquello que resulta familiar se revisa nuevamente
desde sus componentes heterogéneos compuestos por las distintas maneras de percibir la
realidad
19
, Haz clic o pulse aquí para escribir texto.dejando que el sujeto y el fenómeno se
encuentren para hacer sentido del mundo adaptándose, transformando y viviendo la variación
del evento. Resulta posible el relacionamiento de los actores mencionados sujetos por el vínculo
que supone la experiencia de su encuentro, inmersos en un tejido rico en posibilidades sin perder
el sentido de trabajar en pro de una existencia indivisible con el territorio y el contexto cultural,
como si se tratara de una tecnología dada a la coexistencia.
Tecnología para la coexistencia
La tecnología previamente expuesta requiere el involucramiento por medio del rizoma
para incluir las especies y entes artificiales (agentes) a través de estrategias participativas. Entre
estas se encuentra la experiencia de agente AX, descrita por John Maeda como un escenario en
donde la actividad de diseño depende del nivel de agenciamiento producto del contacto con los
agentes, construyendo entre el usuario y la máquina una colaboración entre aquello que se
descubre y lo que permite entender el problema de diseño, con el objetivo de enmarcar de una
mejor manera las fases para abordar este proceso
20
. Este es un componente esencial para lograr
17
Iliana Hernández et al., Estética poshumana: Interacción entre sistemas naturales y artificiales (Pontificia
Universidad Javeriana, 2021).
18
Sebastian López Ospina, “Pensamiento-acción rizomático para la gestión de problemas complejos de
múltiple convergencia, La Tadeo Dearte 9, no. 12 (2024): https://doi.org/10.21789/24223158.2134
19
Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia (Pre-textos, 2020), 14-15.
20
Maeda, The Laws of Simplicity.
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
10
aclarar las relaciones entre actores y agentes, dejando a su vez que ellos iluminen el sentido que
debe tomar su papel en este proceso.
En la bermuda cuadrilateral de Maeda a las artes, la ingeniería, la ciencia y el diseño les
compete un elemento común: la posibilidad de exponer nuevo conocimiento de manera
relacional. La hibridación de los métodos para alcanzar nuevos estadios de comprensión
21
es
clave, idea que resuena para el campo del biodiseño al ser capaz de encontrar un enfoque
interdisciplinar que le permite establecer puentes de conversación para el abordaje de problemas
complejos que incluyen retos como la sostenibilidad, la frontera ética en el manejo de las
especies, obras procesuales y el desarrollo de nuevos productos y servicios que toman como
referente el comportamiento de las especies para nutrir sus prácticas.
Como referente adicional a este encuentro de campos disciplinares y métodos de
relación, se suma el círculo de la creatividad de Krebs, el cual utiliza la energía intelectual para
producir nuevos estadios de conocimiento cuando la interacción depende de un esfuerzo
conjunto. Esta energía permite a los científicos experimentar el mundo desde el pensamiento no
lineal del arte y situar sus resultados en un uso específico que permite la integración del diseño
con la ingeniería
22
.
Así las cosas, para enlazar la compleja esfera que rodea los sistemas vivos y su
implicación como una tecnología para la coexistencia por medio de un enfoque relacional y de
comportamiento rizomático, se acude a enlazar lo dicho hasta el momento con la teoría del
antropólogo Tim Ingold
23
, quien establece el concepto de mesh como el enmarañamiento en el
que no hay seres aislados del mundo, sino intervenidos por una serie de líneas que se cruzan
donde el tiempo y el espacio juegan un rol distintivo. Allí donde los sucesos dan forma al sentido
del mundo se develan puntos sin un inicio fijo, son rizomáticos, compuestos por múltiples
procesos ricos en percepción y conocimiento, por lo que es posible pensar que la experiencia del
biodiseño al incluir seres no humanos no se destina para una función tácita, sino que reside en
una dimensión latente en la que las agencias de estos seres influyen en la toma de decisión
(exploratoria-relacional) que sucede al momento de concebir un resultado biodiseñado.
El enmarañamiento para el caso particular reúne actores y agentes inmersos en una red
de pensamiento complejo, en la cual el foco de interés reside en la toma de decisiones que logra
darse mediante la experiencia entre el agente y el usuario, en una suerte de correspondencia en
la que el trabajo mutuo se alimenta del contexto de datos, relatos y un lenguaje estético variado
que se le provee al sistema
24
. Para aclarar la relación conceptual propuesta se presenta la figura
2.
21
Ibid.
22
Neri Oxman, “Age of Entanglement”, Journal of Design and Science (2016).
https://doi.org/10.21428/7e0583ad
23
Tim Ingold, The Life of Lines (Routledge, 2015).
24
Sebastian Muñoz, “Un diálogo entre la red de Bruno Latour y la malla de Tim Ingold cruzado por la
experiencia”, Cinta de Moebio, no. 70 (2021). https://doi.org/10.4067/s0717-554x2021000100068
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
11
Figura 2. Representación del pensamiento micelar
La figura 2 brinda una aproximación de entender el pensamiento del biodiseño cuando
está inmerso en el mesh, como un acto tríadico capaz de ser categorizado en tres grandes
terrarios concatenados por el enfoque que permite el diseño, el arte y la ciencia. La especulación
es una premisa que detona la curiosidad de mundos posibles, de la cual surgen las líneas capaces
de proyectar caminos que tocan conceptos que son bien recibidos en el campo de la
experimentación. Es decir, una forma de reunir pensamiento lógico con la creatividad del acto
poiético, procurando converger por medio de actos de relación correspondida por los niveles de
aceptación que se encuentran en el diálogo de interespecies, a partir de las señales documentadas
por dichos experimentos.
En este orden de ideas, el agente muestra y la especie expresa de manera manifiesta,
mientras el sujeto decide. En esta interacción la autoría de la obra para el caso particular pone
una cuestión sobre la mesa: pensar qué tan importante es atribuir desde el input de la operación
cuando el proceso demuestra que en su devenir hay una constelación de decisiones que sugieren
reconocer una experiencia ASTX (experiencia de agente-especie-territorio), en la cual la creación
es intervenida por diálogos multiactor y, en el mejor de los casos, también interdisciplinar.
El mesh invita a tomar una perspectiva de rizoma, en la cual mimetizar la naturaleza en
términos conceptuales resulta una acción insuficiente. Por lo tanto, es importante concebir un
sistema de pensamiento que conduzca a un método desde un enfoque de carácter micelar
derivado del reino fungi, capaz de conectar nodos en aristas (líneas) que lleven consigo
información altamente irreductible, como el caso del mesh de Ingold.
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El enmarañamiento de la vida como una plataforma de pensamiento
interdisciplinar
La manera como se tejen las relaciones previamente descritas dentro de un marco de
pensamiento micelar hace posible, entonces, ver que las decisiones incluyen también posturas
de inclusión de la vida natural, social, económica y política, pues los desafíos no solamente son
locales, también son de orden planetario
25
. Las formas de gobernanza, para el caso humano,
deben entonces dirigir la mirada a los enfoques interespecies, por ejemplo, un biodiseño
sintonizado entre híbridos que comparten cultura y naturaleza vinculados por la experiencia de
su existencia, pues solventar los problemas medioambientales no trata en exclusivo de resiliencia
y buenos deseos.
Al contrario, necesitan de elementos prácticos, métodos y estrategias proyectadas en
estadios de futuro cercano, en las que el aporte del pensamiento creativo (la iteración y la
representación) es entendido como un medio que permite socializar desde distintas perspectivas,
ideas, sentires y propuestas dentro de un mismo contexto. El acto sensible de la creación que
aquí se describe y debe ser consigna para el biodiseño desde el pensamiento micelar debe
permitir tejer dichos caminos orientados a la coexistencia.
Si bien se ha discutido al interior de la literatura la posibilidad de mejorar productos por
medio del trabajo con biomateriales y procesos mucho más conscientes de su impacto
ambiental
26
, se debe acudir también a que en los actos poiéticos se tome en cuenta la relación
con las especies desde la conversación filosófica por la vida y cómo esta inspira la construcción
de sistemas capaces de llevar en su interior esporas compuestas por contextos, territorios y nodos
de posibilidad.
La apertura de una disciplina tan rica en aristas de pensamiento como esta no puede
reducirse a las capacidades técnicas que le competen a un laboratorio, una firma de arquitectura
o para extender la vida humana. Biodiseñar es, ante todo, un acto sensible que comparte en su
interior la episteme del diseño y, en suma, hereda en parte la máxima declarada por Herbert
Simon
27
: diseñar futuros deseables. Más aún ante la creciente demanda de mayor capacidad de
cómputo para agentes —o, como puede entenderse mejor, gentes que, más allá de resolver
efemérides que rasgan la superficie del conocimiento, puedan estar programados con un alto
sentido ético y de compromiso más humano interesado por la vida y su expansión en
coexistencia.
Enmarañar la vida y su estrecha relación con la postura ASTX propone un giro de carácter
micelar, como la compleja red entre cosmologías, técnica y gobernanza
28
, que aunque recae en
el poder humano, también incluye a todo ente que habita el mundo. Esto trae consigo el proponer
25
Benjamin Bratton, “The stack: Design and geopolitics in the age of planetary-scale computing”, conferencia
realizada el 29 de octubre, 2014, publicada el 20 de mayo, 2016, por SFU's Vancity Office of Community
Engagement, YouTube, 1:24:15, https://www.youtube.com/watch?v=EA1jbm-JcuI
26
Rachel Armstrong, Biodesign for a culture of life: Of microbes, ethics, and design”, en DRS2022: Bilbao,
editado por Lockton, D., Lenzi, S., Hekkert, P., Oak, A., Sádaba, J. y Lloyd, P (DRS Digital Library, 2022).
https://doi.org/10.21606/drs.2022.144
27
Simon, Herbert, The Sciences of the Artificial (MIT press, 1996).
28
Yuk Hui, “Machine and ecology”, Angelaki 25, no. 4 (2020):
https://doi.org/10.1080/0969725X.2020.1790835
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
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un giro necesario para los diseños, las humanidades, las artes y las ciencias, así como elevar la
conversación de sus fronteras individuales a nuevos modos de habitar en colaborativo, pero
también a idear modos en los que la capacidad técnica cuestione las maneras en que se decide
quién la emplea, la organiza y la distribuye en el mundo.
El giro propuesto no solo es metáfora o está inspirado en la naturaleza, es tácito en tomar
el comportamiento y asumirlo como un movimiento estratégico para retomar conversaciones
como el enfoque sensible, pero también riguroso, que es capaz de invitar a otros a conectar por
medio de un tratado donde se muestra, representa y explora un sendero que ya no le compete a
las disciplinas no lineales, sino que las atrae y dispersa en su cuerpo nuevas posibilidades de
territorialización del conocimiento compuesto a dos o más campos concretos.
Continuando con la idea sutil del acto de biodiseñar desde un enmarañamiento
profundo, debe tomarse en cuenta que su práctica epsitemo-estética-reflexiva
29
puede marcar
el futuro de nuevos estándares tanto para la industria del diseño, como para el desarrollo de las
obras, como por ejemplo las procesuales, que involucran seres vivos. Un prototipado orientado
a la coexistencia
30
se vuelve más un provotipo, que resulta en provocaciones entre los actores
involucrados, capaz de ser traducido por momentos que intervienen en el proceso
31
. Provocar en
espacios, tiempos y desde tácticas determinadas puede enriquecer los procesos creativos y abrir
las conversaciones que tanto pueden aportar al proyecto, problema o cuestión que se trae a
resolución.
De ser posible asumir un giro tan pertinente para la sostenibilidad planetaria como el
enfoque micelar, se estaría en capacidad de girar la investigación hacia un espacio de relación
para la investigación; pero, como es necesario asumirlo para el biodiseño, se denominaría
relación para la creación. Una mirada hermeneútica y bioética puede brindar los pasillos de
comprensión a problemas que requieren de una aproximación sistémica y de lente
interdisciplinar para fortalecer las preguntas y, en su defecto, establecer nuevos métodos de
carácter híbrido. De esta forma, se pueden llevar un poco más allá las fronteras comunes entre
los campos de conocimiento involucrados, dando como resultado un impacto de mucho valor a
la formación en estos campos, que son comúnmente disminuidos por la inmediatez de la
inteligencia artificial. La competencia no es por la respuesta hecha con textos y herramientas que
conduzcan a una mirada predeterminada en estas cajas negras; al contrario, se hace cada vez
más necesaria la conducción del volante a través de artistas, diseñadores y soñadores
32
que ven
en el enmarañamiento de la vida autopistas que aún faltan por transitar, pero de manera
colectiva y sintonizados con los problemas a asumir en conjunto.
29
Conceptos que permiten desterritorializar la idea de un marco de pensamiento situado en la lógica y más
orientado en la reflexión que produce el sentir por medio del contacto con el mundo, idea original del texto
afectividad ambiental de Ingrid Fernanda Toro y Omar Felipe Giraldo (2020).
30
Tironi y Hermansen, Prototipando la coexistencia.
31
Javier Romero, “Biosemiótica: hacia una teoría general de los signos de la naturaleza humana y no humana”,
Signa: Revista de La Asociación Española de Semiótica 29 (2020):
https://doi.org/10.5944/signa.vol29.2020.23408
32
Kate Crawford, Atlas of AI: Power, Politics, and the Planetary Costs of Artificial Intelligence (Yale University
Press, 2022).
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
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Reflexiones
El giro propuesto para el biodiseño permite abrir una conversación para entender tanto
los límites y capacidades que posee este campo de conocimiento en la actualidad, como las
oportunidades que traen algunos de sus vacíos teóricos, puesto que en algunos casos se da por
sentado al entender el prefijo bio como un homónimo de sostenibilidad y no a partir de la
pregunta clave: ¿qué entiende el biodiseño por la vida? De tal modo, hablar de un pensamiento
y un acto sensible capaz de entender la importancia de relacionar para crear procura construir
un enmarañamiento que hace necesario tanto la inclusión interespecies y la interdisciplinar,
pues entiende que para sobrevivir necesita primero coexistir por fines capaces de ser colectivos
y no heterogéneos, como operan algunos campos actualmente.
En este orden de ideas, la tecnología se convierte en un contexto compuesto de
cosmogonías, técnicas y creencias que reúnen a la cultura y la naturaleza bajo el mismo vínculo
que es la estética, tanto como lenguaje que hace explícito su conocimiento, como también la
manera en que desde esta unidad se producen obras, exploraciones, experimentos y derivados
que serán denominados dispositivos, los cuales son capaces de armonizar o gobernar a otros
desde el comportamiento, siempre y cuando destaquen más por su capacidad de provocación.
El hecho de prototipar situaciones que son de carácter irreductible acude a documentar
el sentir y la narrativa escondida desde los datos recopilados, por medio de interpretaciones que
llevan a la comprensión de fenómenos con una profundidad que incluso la mirada representativa
no logra consolidar del todo, lo cual produce una limitación al pensar desde una mirada y no
desde la compleja maraña de posibilidades rizomáticas que propone este acto sensible del
biodiseño.
Es importante destacar que para alcanzar un espacio de pensamiento de este tipo,
primero es necesario realizar un giro que permita conectar ideas que, aunque dispares en un
principio, sirvan como puente de comunicación para enlazar los nodos necesarios que llevan la
investigación a un estadio de coherencia y, en síntesis, un producto concreto.
La inclusión del diseño, el arte y la ciencia como enfoque conjunto permite generar
estructuras flexibles capaces de adaptarse desde el pensamiento complejo a las situaciones
problema que hoy son materia de preocupación planetaria. La sostenibilidad, la inclusión, el
habitar y la coexistencia son apenas tópicos que, aunque parecen temas de estudio a tratar por
separado, son indivisibles desde su formulación y en los caminos de convergencia que se puedan
desprender de ellos.
De tal modo, lo micelar y el mesh hablan más de una cercanía de estos campos de
conocimiento con el pensamiento complejo y una filosofía de teoría de sistemas, que solamente
un método de sondeo de problemas abstractos, pues está en su naturaleza continuar con su acto
creativo y sensible ante los contextos. Asimismo, esto plantea que la tecnología es posible
conceptualizarla como la reunión de tejidos culturales implícitos en su composición, y a las
especies como el camino para hablar de una participación colectiva, por lo que resulta posible
catalizar el cambio que requiere el mundo desde lo local hasta lo global.
Sebastián López Ospina (2025). https://doi.org/10.21789/24223158.2230
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