
TIEMPO & ECONOMÍA
Vol. 11 N.° 2 | Julio – Diciembre del 2024
https://doi.org/10.21789/24222704.2095
Afectación de la contratación laboral de la mujer por aumento en la
licencia de maternidad y no uso de la licencia parental
Simón Albeiro Florido Cuellar
La mejor manera de lograr una equidad de género en materia
laboral respecto a las licencias de maternidad y paternidad es
concediendo el mismo tiempo a los hombres y las mujeres,
preferiblemente los seis (6) meses que reclaman las mujeres, en
primera medida porque dejaría de ser un inconveniente para la
mujer el atender a sus hijos solas y contarían con la figura paterna
para apoyo y acompañamiento. Adicionalmente, se beneficiaría
emocional y psicológicamente al menor que desde su nacimiento
puede compartir con sus dos padres. En segunda instancia, se
acabaría la estigmatización porque la mujer se fuera del trabajo
durante la licencia, ya que así se vaya a contratar a un hombre o
una mujer, cualesquiera de los dos tendrían el mismo “riesgo” de
ser padres y el mismo derecho en tiempo para compartir con sus
hijos, con lo cual estarían en igualdad de condiciones a la hora de
un posible vínculo laboral.
La licencia parental, aunque es una buena herramienta en
busca de esta igualdad, según las mismas encuestas realizadas las
mujeres no están dispuestas a ceder las semanas de su licencia de
maternidad a sus parejas. Esto obedece a que las mujeres no
consideran justo que ellas sean las que deben soportar todas las
incidencias del embarazo, como dolores, mareos, náuseas,
cansancio y dolores de parto, para tener que posteriormente ceder
sus derechos a los hombres, quienes no sufren estos
acontecimientos de salud.
Las mujeres sí consideran que los hombres deben estar mayor
tiempo con ellas en la época de la licencia de maternidad, pero no
contando con las semanas de ellas, sino con el aumento de la
licencia de paternidad, para que sea un acompañamiento en el
proceso y de esta manera generar mayor responsabilidad a los
padres, los cuales, según respondieron, aún son muy desprendidos
de la responsabilidad inicial que genera ser padres, como darle de
comer al bebé, bañarlos y cambiarlos cada vez que se requiera.